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Título :EL DADO DE FUEGO84-236-4014-0[1].jpg
Autor : MILAGROS OYA MARTÍNEZ,
Editorial : EDEBE

Lugar y año de edición : Barcelona 1997
Breve resumen
Un grupo de chicas y chicos,
de distintos ambientes y estilos,
se reúne sistemáticamente una vez al año
la noche de San Juan, para contarse historias d
Un dado marca el turno de cada uno en este rit
Son seis jóvenes, las seis caras del dado.
Y sus historias terroríficas les hacen disfrutar,
aunque es peligroso jugar con el lado oscuro…


Biografia de la escritora:


Milagros Oya nació en Vigo (Pontevedra) en 1966. Estudió Derecho en la Universidad de Santiago de Compostela, pero sin olvidar nunca su vocación literaria. Ello le ha llevado a dedicarse professionalmente a la escritura y le ha permitido publicar numerosos relatos y novelas para niños y jóvenes.

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Resumen del libro:
Los protagonistas de la historia son 6 jóvenes, Iria, Ana, Heike, Carlos, Jorge y José, las seis caras del dado. Ha pasado un año de la última noche de San Juan que se reunieron para contar sus historias. Iria, tiene muchas ganas de ver a Heike, su amiga alemana, cuyo padre murió hace un año aproximadamente. Es una noche de lluvia, mucha lluvia. Iria coge un taxi y va directa a la casa en la que hace un año se reunían todos, pero ve que no hay nadie. Hay una nota en la puerta que dice:
Dado de fuego: Cambio de dirección. Pazo del Naranjal, en Salgueiros.
Iria se quedo esperando a su prima Ana porque habían quedado en esa casa. Cuando llego cogieron un taxi y fueron para Salgueiros. Cuando llegaron a Pazo, era una casa escalofriante, perfecta para sus historias. Iria no tenia muy claro si los demás iban a venir ya que la ultima vez que se vieron era unos niños y como todos tenían su vida alomejor pensaban que era una tontería, pero se equivocaba. El primero en llegar fue Carlos. Iria, Ana y Carlos entraron en la casa que escucharon a Heike, Jorge y José todos se saludaron y a la 1 de la madrugada comenzaron su ritual. Todos sentados en circulo cada uno con una vela blanca, Heike tiró el dado y Ana fue la afortunada de contar la primera historia, saco una fucsia de su mochila y empezó a contar su historia:

Cuando la vejez se apoderó de las ramas de esta fucsia ninguno de los clientes de la floristería se intereso en comprarla. La dependienta, cada día, iba hacia la planta con intención de deshacerse de la fucsia, pero había una fuerza extraña que le impedía hacerlo. Un día, en su intento de deshacerse de la planta, se corto y una gota de sangre cayó en la planta haciendo que de repente se volviera joven y realmente hermosa .Un cliente guapo, entro en la floristería y la planta se enamoro de el al instante, igual que la dependienta. Quería comprar un planta y vio a la fucsia i se hipnotizó de su belleza, la dependienta se la dio, pero la chica se estaba ahogando con la fragancia que soltaba la planta. El hombre se la llevo a su casa, y se la regaló a su novia. La planta decepcionada, cuando estaban durmiendo soltó la fragancia venenosa que tenia y murieron los dos, al día siguiente la policía fue a su casa y encontraron los dos cuerpos en la cama sin vida. Un policía vio la planta y se la llevo para su novia...

Todos se quedaron mirando a la fucsia y felicitaron a Ana. Heike volvía a tirar el dado y esta vez le tocó a Carlos
.
Miguel Viñas era un oscuro y solitario dependiente en una zapatería. Vivía en un bloque de pisos ruinoso, en muy mal estado. No era feliz, cada día miraba con nostalgia a la calle, sentía que no estaba viviendo, que su vida no valía nada.Miguel, al acabar su turno, se dirigió a su casa. Subió al ascensor y con el, le acompañaba un hombre. El hombre no paraba de reírse, tenía esa sonrisa pegada en la cara, era feliz. Miguel no puedo soportar esa felicidad en aquel individuo y se tiró hacia él y le arranco la dentadura. Cuando llego a su casa, arrastró sus pies hasta el número 666 y puso en un baso con formol.
A todo el mundo le gusto, era rara, pero le gusto, menos a Ana. Heike lanzó otra vez el dado y está vez le tocó a Jorge,
agarró bien la vela, sacó un cuadro, y empezó: Un anciano colgó el cuadro de P.J Morena en su lugar preferido de la sala y se derrumbó sobre su mejor sofá para contemplar, hechizado el cuadro.

¡Cuántos recuerdo de juventud recordaba! ¡Qué dulce era vivir el sabor de aquellos tiempos pasados!
Había reconocido un lugar del cuadro y rápidamente llamó al pintor para preguntarle el precio.
No era muy cara así que la compro y se la llevó para su casa. En el cuadro estaba pintada una playa, son sus bañistas, niños y niñas jugando con la arena, unos enamorados sentados en la orilla, etc. Al anciano, al ver a los enamorados le entro una extraña sensación no era envidia, no , sino rabia, rabia de no haber echo lo suficiente para que siguiera vivo ese sentimiento tan bello. El anciano se acerco más a al cuadro asta rozar con su nariz la pintura , en una punta de está había un chico alto apuesto con una cosa plateado en la mano, el anciano se dejó caer en el sofá con una sonrisa plateada sosteniendo en sus manos una pistola.

Al acabar la el relato, un rayo entro por la venta y encendió una cordita que le cayó a Ana en la falda, Carlos, rápidamente la apago con su chaqueta, entre ellos dos saltaron chispas en el primer momento en que se vieron, pero hacían ver que no se soportaban. Después del susto de rayo continuaron con el ritual. Está vez le tocaba a Heike, cogió la vela, sacó un pañuelo, y empezó su historia:
Antonio era un niño que vivía en un pueblo costero. El y las niñas y niños del pueblo los días que llovía solían reunirse en la casa de la abuela.
La abuela nunca hablaba siempre estaba tejiendo, no se reía, nada. Cuando los niños notaban la mirada penetrante de la abuela se callaban de golpe porque eso significaba que iba a contar una historia, i a ellos les encantaba. La anciana cogió aire y empezó su cuento:
Manuel, como ellos, vivía en el pueblo costero, el conocía la ley mayúscula y por eso un día con galerna permanecía encerrado en su casa .El muchacho dormido en su casa con su chimenea se despertó sudando, se acordó que no había atado su barca. Pero no podía salir con este viento, pero se acordó de lo que le decía su abuela. Ponte un pañuelo en los ojos y corre por el bosque no te detengas, sobretodo no te detengas.
Manuel se ató un pañuelo abrió la puerta, y empezó a correr. Llego a lugar cogió la barca y se quedo durmiendo en la orilla a su lado. Cuando llegó a casa y se miró en el espejo, no se podía creer lo que veía, era un viejo. La ley mayúscula no había podido con el pero había pagado un alto precio.
Antonio y los demás niños se quedaron helados. Ya era hora de irse para sus casas, Antonio salió y la tormenta aun no había parado y le recordó a Manuel. Antonio llegó a su casa y se fue para la cama, no conseguía dormir pensando en la historia así que se despertó y se fue a mirar al espejo. En el había reflejado un anciano, de repente se despertó y vio que todo había sido un sueño, ¿o no?

Iria dijo que era precioso, Heike se puso triste porque era el preferido de su padre pero aun así continuaron el ritual.
Está vez le toco a José, cogió su vela, y empezó su historia:
Eugenio, un joven veterinario, era capaz de diagnosticar cualquier tipos de virus en los animales. Pero tenía un caso que no sabía que les pasaba. Una familia y sus animales estaban contagiados de un virus que Eugenio desconocía. Hizo pruebas a la tierra al agua al establo, a todo, y ninguno daba positivo en virus toxico. Eugenio se iba a rendir, ya no sabia que hacer, se dejo hacer sobre una roca, estirado, y de repente vio como el cielo estaba despejado pero en el una extraña nube negra tapaba los rayos del sol. Eugenio creía que esa era la respuesta de todo y se puso en camino hacia su coche. Pero la nube cada vez se iba poniendo más densa, con mucha más humedad. A Eugenio se le pegaba la ropa al cuerpo, se estaba deshidratando, no tenía fuerza para llegar a su coche. Encontró un pozo cogió el cubo y quiso sacar agua, pero caso otro liquido que parecía que le hablara. Nadie le dio agua, Eugenio no podía más, y se tiro para el pozo pero antes de eso dejó una nota: "Sellar inmediatamente el pozo”.
Ese era el problema de los virus y de todo.
A todos le gusto el cuento. Tiraron otra vez el dado y le toco a Iria,le dieron su vela, y de su mochila saco un libro antiguo. En el libro ponía:
“No lea este libro, Ciérrelo inmediatamente. Ni siquiera lo mire.
Si no conoce la respuesta, sufrirá las consecuencias de su osadía”
Seguido de esto, Iria empezó a explicar su cuento:

Compre este libro en una feria de antiguedades, no suelo comprar mucho en esos sitios por, la verdad, son realmente caros, pero este libro no lo fue, así que me lo0 compre y me lo traje para casa, para leerlo mientras me conseguía dormir. Mientras lo leía de repente, me adentre en un mundo distinto, pensaba que era un sueño, pero no lo era. Estaba en un cubo muy pequeño lleno de objetos extraños, había un mesa con dos tazas de té. A mi lado no había nadie, me volví a girar y apareció un anciano muy delgado diciendo que por fin podía jugar al domino. Yo estaba muy asustada no sabía como salir de aquí, el anciano me dijo que tenia 4 minutos para averiguar la respuesta sino me quedaría hay toda mi vida. De repente se me ocurrió una ida, cogí un cubo pequeño forrado de cuero y tire el dado que había dentro. El tres, dijo el anciano, de repente empecé a contar una historia y todo volvió a ser como antes.
Al acabar Iria su cuento, nadie podía esperar un año para volver a quedar y se dieron el número de teléfono.






Entrevista relámpago a Iria:


-Buenos días Iria, venimos por la revista Wiki2010, nos puedes contar mas o menos como te sentistes esa noche.
-Buenos días, la verdad es que cuando llegue a la casa y vi que habían cambiado de dirección me asuste un poco, imagínate estar sola , con la tormenta que estaba cayendo y sin que tu madre sepa nada.
-Que sensación tuviste cuando vistes a tu prima Ana entrar por la puerta?
-Sentí un alivia enorme, ya no estaba sola en esa casa y pensé que si no hubiera sido por ella no hubiera ido a ningún lado y me hubiera perdido la emoción de volver a ver a mi amiga Heike.
-Hablando de Heike, nos hemos enterado de que hace un año se le murió el padre, es cierto?
-Si, es verdad, Heike lo a pasado muy mal con ese tema, aun así cuando estábamos haciendo el ritual cuando ella contó su historia se puso muy triste porque era la preferida de su padre.
-Cuala fue la sensación que causaron tus amigos al volver a verlo?
- Al principio, pensé que ellos tenían su vida no se iban acordar de hacer un ritual cada noche de San Juan, porque éramos unos crios. En ese momento pensé que era una tonta por creer que vendrían pero no fue así aparecieron todo, todos, y la sensación de volver a ver a tus amigs un año después es realmente maravillosa.
-Aun seguís haciendo el ritual?
-Por supuesto, casa año lo hacemos y espero que dure mucho tiempo.
-Muchas gracias Iria esperemos que así sea. Que pases una buena noche de San
Juan.
-Gracias a ustedes, lo mismo digo.